lunes, 19 de mayo de 2008

Portada 70

Todos vienen al Café de Rick


(Cartel: Warner Bros.)
Casablanca, una de las películas constantemente más valoradas de la cinematografía estadounidense, merecedora de varios Óscar, incluyendo el de mejor película en 1943, narra una historia romántica en la ciudad marroquí de Casablanca bajo el control del gobierno de Vichy.

La película, basada en la obra teatral Todos vienen al Café de Rick (Everybody Comes to Rick's) de Murray Burnett y
Joan Alison, fue dirigida por Michael Curtiz y protagonizada por Humphrey Bogart en el papel de Rick Blaine e Ingrid Bergman como Ilsa Lund.

El desarrollo de la película se centra en el conflicto de Rick entre —usando las palabras de uno de los personajes— el amor y la virtud: Rick deberá escoger entre su amada Ilsa o hacer lo correcto. Su dilema es ayudarla o no a escapar de Casablanca junto a su esposo, uno de los líderes de la
resistencia, para que éste pueda continuar su lucha contra los nazis.

En su tiempo el filme tenía todo para destacar ampliamente, con actores renombrados y escritores de primera, sin embargo ninguno de los involucrados en su producción esperaba que éste pudiese ser algo fuera de lo normal. Se trataba simplemente de una de las docenas de producciones anuales de la maquinaria
hollywoodense.

Casablanca tuvo un inicio sólido pero no espectacular y, sin embargo, fue ganando popularidad a medida que pasó el tiempo y se fue colocando siempre entre los primeros lugares de las listas de mejores películas. La
crítica ha alabado las actuaciones carismáticas de Bogart y Bergman y la química entre ellos, así como la profundidad de las caracterizaciones, la intensidad de la dirección, el ingenio del guión y el impacto emocional de la obra en su conjunto.

Casablanca se basa en Todos vienen al Café de Rick (Everybody Comes to Rick's) de Murray Burnett y
Joan Alison, una obra teatral que nunca fue puesta en escena. Cuando el especialista en análisis literario de la Warner Brothers, Stephen Karnot, leyó la obra, la calificó como una «tontería sofisticada», no obstante le dió el visto bueno. Enseguida la editora encargada de los guiones, Irene Diamond, convenció al productor Hal Wallis para que comprara los derechos por $20,000, el precio más alto jamás pagado por una obra teatral que no hubiese sido puesta en escena.

El proyecto de cine rebautizó la obra como Casablanca, quizás intentando imitar el éxito de la
película de 1938 Argel. Así pues, el rodaje comenzó el 25 de mayo de 1942 y finalizó el 3 de agosto del mismo año alcanzando un costo de producción de $1,039,000 ($75,000 por encima del presupuesto). El costo no fue excepcionalmente alto, pero sí superior al promedio de su tiempo.
♪♪♪

No hay comentarios.: