miércoles, 15 de septiembre de 2010

ARTE 7
Alejandro Magno de Holanda


Lo que nunca consiguió en vida, ahora lo alcanza, 2.300 años después de su muerte. El inmortal Alejandro acaba de conquistar Holanda y muy pronto, en diciembre, pondrá los pies en Madrid, cuando el Centro de Exposiciones Arte Canal inaugure su gran muestra de la temporada con él como protagonista, en el antiguo aljibe del Canal de Isabel II, junto a la plaza de Castilla.

Es cierto que el hijo de Filipo de Macedonia no tuvo tiempo ni de cruzar el Mediterráneo ni de llegar al Mar del Norte pero su expedición de conquista hacia el Este aún no tiene precedentes. En menos de 10 años alcanzó los territorios de Mongolia después de haber invadido Asia Menor, Egipto, Siria, Persia, Afganistán y una parte importante de la India. Como ya podemos ver en el imponente Amstelhof de Ámsterdam, que desde junio de 2009 se ha convertido en el privilegiado escaparate holandés de la mayor institución museística rusa, dejó una huella indeleble en la sociedad y en la cultura de todos estos territorios, helenizando de paso medio planeta.

A través de 350 objetos extraordinarios, la exposición del Hermitage Amsterdam intenta hacer un retrato del propio Alejandro y de los grandes cambios culturales y artísticos que siguieron a su conquista, reflejando al mismo tiempo la obsesión de los zares, desde Catalina la Grande hasta el último de los Romanof, por este personaje al que convertirían en su modelo de héroe y monarca.

El mito alejandrino

La muestra comienza precisamente con el mito de Alejandro. Hay que recordar que varios de los zares llevan su nombre. Sus hazañas y victorias se muestran representadas en cuadros, tapices y artes aplicadas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Ejemplos imponentes son las obras de Pietro Antonio Rotari (Alejandro Magno y Roxana) y Sebastiano Ricci (Apeles pinta a Campaspe), y un tapiz con Alejandro Magno y la familia de Darío.

Después se centra en la realidad de Alejandro, su Macedonia natal, sus maestros, sus héroes Aquiles y Heracles y sus ideales. La parte más importante de esta realidad es su viaje, la gran campaña militar en el Este: una expedición de conquista inigualable con un ejército de unos 50.000 hombres. Objetos de Egipto y Persia, de los nómadas y los babilonios representan las ricas culturas que se encontró pudiendo el visitante seguir la sensacional expedición en ordenadores y mapas interactivos.

Esta parte de la exposición revela también la influencia griega en esas otras culturas. Piezas de terracota representando hombres, mujeres, dioses, sátiros y músicos demás de escogidos fragmentos pétreos de arquitectura, atestiguan la riqueza artística que caracterizó el área helenística entre el siglo cuarto a.C. y el primero d.C.

Un repaso al legado del conquistador

En último lugar se ofrece su legado. Relieves del siglo IV procedentes de Palmira y papiros con textos en escritura griega de origen tan tardío como el siglo IX dan una idea de la firmeza de las tradiciones helenísticas fuera de su territorio natural.

En los siglos XV y XVI, con el nombre de Iskander, Alejandro jugó un importante papel en la literatura persa como se puede ver en algunas de las exquisitas miniaturas que se presentan en Ámsterdam. Se combinan objetos procedentes de la colección de los zares -como el famoso Camafeo Gonzaga donde vemos representados a Ptolomeo y Arsinova, hijos de uno de los generales de Alejandro-, con objetos encontrados en las últimas excavaciones por todo Asia Central, en las muchas 'alejandrías' que fueron fundadas durante su reinado o inmediatamente después de su muerte. Algunas subsisten todavía bajo otros nombres, como las actuales Herat o Kandahar.

Y su leyenda sigue perviviendo. Hace apenas seis años Oliver Stone siguió alimentándola con una superproducción cinematográfica y para que siga viva, el Hermitage ha encargado a Erwin Olaf un ambicioso proyecto audiovisual, que entreteje objetos de la exposición con fotografías de un modelo real transformándose en el broche de oro de una muestra con unas características únicas al partir de una sola colección y de alguna forma, de un solo punto de vista.

En Madrid en cambio se va a tener la oportunidad de ver más objetos, incluido alguno del mismo Hermitage pero desde un prisma más didáctico, generalista y popular que sin duda completaran la imagen y la leyenda de este seductor estratega.

El Hermitage de Ámsterdam se ha convertido en uno de los museos más visitados de Holanda. Sus exposiciones dedicadas a la Corte imperial rusa, y a su colección de arte de las vanguardias 'Desde Matisse hasta Malévich', han atraído a cerca de un millón de visitantes, una cifra que espera superarse con la llegada de Alejandro Magno que estará en Holanda seis meses, hasta el 18 de marzo de 2011.


Gracias:
Javier Mazorra | Ámsterdan
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/14/cultura/1284465620.html
♪♪♪♪♪

No hay comentarios.: